Cuando se para el tiempo
2 abr 06A media tarde tronó tan fuerte, que se me partió algo por dentro. Notaba que volvía de uno de esos largos viajes mentales, a los que huyes para no soportar al de al lado, o ver lo que pasa en frente de donde estás sentado. Volví de allí y nadie se dio cuenta. El trueno era más importante. Y yo con el interior roto, y cansado de tanto viajar, pensaba que nuestra vida se va llenado de grietas, y que solo algo tremendamente poderoso, nos hace despertar y ver que la casa se está llenando de agua.
Parábolas
ERA un niño que soñaba
un caballo de cartón.
Abrió los ojos el niño
y el caballito no vio.
Con un caballito blanco
el niño volvió a soñar;
y por la crin lo cogía...
¡Ahora no te escaparás!
Apenas lo hubo cogido,
el niño se despertó.
Tenía el puño cerrado.
El caballito voló!
Quedose el niño muy serio
pensando que no es verdad
un caballito soñado.
Y ya no volvió a soñar.
Pero el niño se hizo mozo
y el mozo tuvo un amor,
y a su amada le decía:
¿Tú eres de verdad o no?
Cuando el mozo se hizo viejo
pensaba: todo es soñar
el caballito soñado
y el caballo de verdad.
Y cuando vino la muerte,
el viejo a su corazón
preguntaba: ¿Tú eres sueño?
¡Quién sabe si despertó?
(Antonio Machado, Proverbios y cantares, EL PAÍS 2004)