Los gnomos caminan sin saber a donde ir
18 feb 07Un cedé y un archivador con fotos de carnet. Fotos de carnet con los bordes amarillos. Bordes amarillos también en carpetas llenas de recuerdos y personas. Recuerdos y personas conviviendo juntas un mes que ha durado cuatro de preparación. Preparación que se fragua por obra y gracia de la preocupación, el insomnio y la buena voluntad en un cuchitril reconvertido en El Despacho. El despacho, el primer día, tenía un cajón olvidado y al rebuscar apareció un azulejito en el que unos gnomos nos dieron ánimo para coger al toro por los cuernos: "No sabemos donde vamos, pero vamos juntos". Ahora cuelga de la pared. Manos a la obra.
Futuro
EL futuro llegó con los brazos abiertos
y su mochila llena de promesas cumplidas
amores fervorosos y una musculatura
para asombrar al mundo en las fotografías
sin llanto sin cegueras y sin palpitaciones
un futuro salvado de la melancolía
con talleres de genio y prójimos sin dudas
medallas por doquier a la mejor sonrisa
y en los alrededores luminosos y cautos
canciones de otro tiempo para salvar el día
lástima que de pronto desperté de mi sueño
y el futuro no estaba / solo estaba la vida
(Mario Benedetti, Adioses y bienvenidas, Visor 2006)