Tengo el pulgar y el índice negros. El corazón, de piedra. Un poco. Pero me calzo ahora las botas para ir dándole forma, en este caminito. Una niña metió el dedo en el platillo, a ver si quemaba. Y no quemaba. Otro niño vomitó, nervioso. Muchas risas y el orgullo (quién me iba a decir) de una mancha en la frente. Y al final del día, a ras de suelo, los zapatos pisaban una arenilla molesta, de lo que hemos dejado atrás. El día está morado, y los días que vienen también. Vamos desterrando poco a poco, muy despacio, el fantasma de la edad media en estas cosas post carnavalescas...
El temblor
LA lluvia
como una lengua de prensiles musgos
parece recorrerme, buscarme la cerviz, bajar,
lamer el eje vertical,
contar el número de vértebras que me separan
de tu cuerpo ausente.
Busco ahora despacio con mi lengua
la demorada huella de tu lengua
hundida en mis salivas.
Bebo, te bebo
en las mansiones líquidas
del paladar
y en la humedad radiante de tus ingles,
mientras tu propia lengua me recorre
y baja,
retráctil y prensil, como la lengua
oscura de la lluvia.
La raíz del temblor llena tu boca,
tiembla, se vierte en ti
y canta germinal en tu garganta.
(José Ángel Valente, El fulgor. Antología poética, Galaxia Gutenberg 1998)

me gustan tus excursiones, y por supuesto, siempre vomita alguien, las bolsas de mareo de papel son inevitables en todos los buses de España y si me apuras del mundo... ¿y que te voy a decir de Valente? sólo presumir de él, que es paisano, como quien dice a un par de calles jejeje
bicos
No acabo de entender lo de desterrar el fantasma de la Edad Media. Bueno, si te refieres a las bulas papales y demás "bonus vaticanus" que permitían saltarse a la Cuaresma y/o a sus penitencias a los pudientes que engordaban las arcas de Roma, me parece bien. Si te refieres a que sólo queda el gesto del rito del miércoles de ceniza y no hay más fundamento en las actuales jornadas cuaresmales, me parece mal (por parte de los creyentes practicantes) ¡Hay tantas cosas medievales que se están desterrando!
umm, me recomento, porque no sé bien donde tengo la cabeza... umm, excursiones...uff, leo vómito y ya me pierdo jajajaja, que hereje que soy, eso me pasa por no ir a misa a por mi ceniza....
a ver si duermo y así recupero neuronas, que llevo un día....
Qué poema más... húmedo. Me ha gustado mucho. El libro que me he pillado de Murakami se llama "La caza del carnero salvaje", dice que el prota se enamora de la chica por la perfección de sus orejas. Eso es lo que dice mi padre que le pasó con mi madre. Es perfecto.
Buenas noches, guapetón.
umm.... la primera parte del post no la entiendo muy bien. La segunda, bue... Valente siempre me ha merecido verdadero respeto. Es una guarrada preciosa.
Me acuerdo del verano que compré Al Dios del Lugar en la edición dorada de Tusquets...
por aquellos entonces me sacaba a bailar a mí mismo al son de viejas canciones francesas... jeje
no sé si reirme o llorar al recordarlo.
Ejem..
Buenas noches