Trato de procesar, pero no funciona. Esto pasó: apagando la alarma, de mañana, el teléfono se conectó con mi madre, que me oía cantar en la ducha mientras me gritaba algo que no oí. Esta noche, sesteando, me llamó para ver qué pasaba y solo dije: joder, llego tarde. Mierda de lunes. Me he dormido dos veces en un día y a la misma hora. Gruño ahora, despojado de intención ante el post, sin artificios . Gruño porque está la cama sin sábanas y me caigo de sueño. Disculpas.

Nana


LA palabra
no salva.


Aunque en la madriguera
del hueco de una a
busques cobijo blanco.


Aunque tu sonajero
de ritmo cadencioso
te acune entre sus labios.


Aunque al anochecer
te vele la bombilla
de algún sentido intacto.


Sábana, nana, luz.
El Coco sigue dentro
del armario.


(Álvaro Tato, Los jueves poéticos en la Casa del Libro, Hiperión 2006)