Tenía unas ruedas enormes, me sacaban medio metro de alto, por lo menos. La primera hora íbamos 50 en el jeep-bus, luego cuando se apeó el sueño quedamos algunos menos. En aquella visita a Doñana, ahora lo veo, se nos enseñó de bien pequeñitos (no lo éramos, pero suena mejor) la lección de la vida, o una de las muchas que tiene: Subidas y bajadas, subidas y bajadas; así es la vida según el coto. Dicho en bonito, duna y corral. Siempre, si había un promontorio, había un corralito. A cada duna, su valle. Como la vida misma. Y nosotros en el jeep tan campantes, sacando fotos. Hasta que pinchó el jeep de ruedas enormes. Tanto para nada. Como la vida misma.
No siempre soy igual en lo que digo y escribo...
NO siempre soy igual en lo que digo y escribo.
Cambio, pero no cambio mucho.
El color de las flores no es el mismo al sol
que cuando pasa una nube
o cuando entra la noche
y las flores son color de sombra.
Mas quien quiera mirar bien ve que son las mismas flores.
Por eso cuando parezco no estar de acuerdo conmigo,
fíjense bien en mí:
si estaba vuelto a la derecha,
me ha vuelto ahora a la izquierda,
pero siempre soy yo, teniéndome en los mismos pies.
El mismo siempre, gracias al cielo y a la tierra
y a mis ojos y a mis oídos atentos
y a mi clara simplicidad de alma...
(Fernando Pessoa, 42 Poemas, Mondadori 1998)

Los valles, o depresiones, entre las dunas se llaman malladas.
Pues la señora de Doñana nos dijo que en el ecosistema de allí se llamaban "corrá"...
En el Saler (Parc Natural de L'Albufera), en Valencia, son malladas. Pero bueno, ya sabes, esas cosas aveces va por barrios...jejeje
poliédricos que somos, a veces mostrando una parte, otras otra diferente... como me gusta Pessoa...
bicos
Me lo dedico a mí misma, este post. Gracias.
maria: pues dedicado queda, porque tú lo vales. Besote
srta. desconocida: Pessoa mola mucho, y también molamos nosotros y nuestras muchas perspectivas, eso nos hace sentirnos vivos y también no siempre aburridos...
am_zoo: pues mira, me acordaré de las malladas... Y es que siempre pienso que una lengua tiene dentro otras muchas escondidas...
Y puedo prometer y prometo que es la tercera vez que pongo este comentario y no sale, leñe, qué mal.