Es un pasillo gracioso, a pesar del nombre tan feo que tiene. Vivo y oculto, alejado del chafardeo de cualquier escáner. Esa sensación de ser como un ladrón que burla al guardia aburrido que hace que vigila, la he tenido siempre que volvía de un lugar en el que lo que más cargado iba era mi interior. De ahí la sonrisa y el trayecto burlón, saltándome la norma que marca el rótulo. Nada que declarar, dice. La rutina también es así, como un pasillo vigilado con los ojos mirando al suelo. Y nosotros, emocionados y ganadores por lo que un simple lunes nos ha regalado, reímos ante la idea de quien piensa que ha sido un día más. Bravo por la mercancía oculta...



Contra-Orden. (Poética por la que me pronuncio ciertos días)


ESTO es un poema.


Aquí esta permitido
fijar carteles,
tirar escombros, hacer aguas
y escribir frases como:


Marica el que lo lea,
Amo a Irma,
Muera el...
(silencio),
Arena gratis,
Asesinos,

etcétera.


Esto es un poema.
Mantén sucia la estrofa.
Escupe dentro.


Responsable la tarde que no acaba,
el tedio de este día.
la indeformable estolidez del tiempo.


(Ángel González, 101+19=120 poemas, Visor 2000)