Seguro que a esa sala todos llegaríamos con un jersey en la mano, porque la corriente, dicen las madres, -es muy mala, y no es temporada para que te agarres un catarro, hijo. A veces juego a atrapar el aire que me deja una persona cuando pasa o me la cruzo. Si se notan sus prisas, o el aroma del amor que va a encontrarse. Si en cambio, apenas mueve aire porque lo que se desplaza es el mundo a su alrededor y simplemente gesticula. Por eso, ante un cuarto plagado de puertas qué menos que hacerse preguntas por las ausencias. Tratando de traducir qué aire es el de aquella persona que nos invita a seguirla, y no el de la que escapó sin cuidado hacia adelante...
Mi vida escrita por otro
HICE lo que pude, pero igual me abandonaste.
Dejé para tentarte un tazón de leche sobre el escritorio.
Nada ocurrió. Dejé mi cartera llena de dinero.
Debiste odiarme por eso. Nunca viniste.
Me planté frente a la desnuda máquina de escribir
esperando que me tumbaras al suelo. Para excitarte
jugué conmigo mismo. Me dormí de puro aburrimiento.
Te ofrecía a mi mujer.
La senté sobre el escritorio y abrí sus piernas. Y esperé.
Los días se prolongan. Como una venda cae sobre mis ojos
la cansada luz. ¿Es que soy feo? ¿Jamás estuvo alguien
tan triste? No tiene sentido cortarme las muñecas.
Mis manos
podrían caerse. ¿Qué esperanza puedo yo tener?
¿Por qué nunca vienes? ¿Debo ser otro
para que estés conmigo? ¿Ser otro para escribir Mi vida?
¿Ser otro para escribir Mi muerte? ¿Me escuchas?
Ese otro ha llegado. Ese otro está escribiendo.
(Mark Strand, Solo una canción, Pre-Textos 2004)

en esta época eso de pillar el aire que deja otro, con según qué calores y qué temperaturas cercanas a 30 grados, es como mínimo peligroso. Hay que tener cuidado con los aromas ajenos, hay gente con poco amor por el jabón. Eso sí, las gentes de halo a flores frescas, especias mezcladas y otras peculiaridades compensan.
bicos jabonosos
pues sí, no es temporada para atrapar brisas... Será que aquí todavía no despega el buen tiempo y nos podemos permitir esas operaciones arriesgadas...
Besotes
ourense es tierra de extremos, o 5 grados o 30, no hay término medio jejeje
Es curioso el mundo de los olores, por el, sabemos, cómo es una persona y si nosotros mismos podemos estar con ella o relacionarnos. Gustos para todos los tipos, aún así prefiero los discretos -me refiero a los olores- pero más cierto aún que por compartir el mismo aire nos vemos expuesto a una serie de seres que no podemos ver a simple vista. Al final todos somos parte del otro, así no lo queramos.
Un saludo y buen inicio de semana
Estás de super-bajón. Animémonos todos.
Muchos besos.
"A veces juego a atrapar el aire que me deja una persona cuando pasa o me la cruzo."
Qué bueno. Este post está al revés. El poema está arriba y lo de abajo es prosa.
Honey, fue un espasmo-achuchón... pero ya pasó. Besotes y gracias!!
Laluz, Pedro Guerra hablaba del "aire en que no estás"... y es que los espacios dicen mucho de quien los ocupa o los ha ocupado. Gracias por el halago ;)
Antonio, todos somos parte del otro, y es bueno tratar de capturar cosas que solo quien se propone es capaz de ver en los demás... Es un jueguecito, nada más... Un abrazote.