La vida y sus colores, el paso del tiempo y el empeño sobre todo en atraparlo y disfrutarlo como nunca. Dejarse llevar, sonreír sin miedo e incluso ponerse a gritar... De algún lado me ha salido este espasmo de energía, este chispazo de ánimo y esta reminiscencia de Heráclito... Mira cómo pasa.



Uno, dos, tres, cuatro


(Feist, The reminder, 2007)