El eterno retorno
11 dic 08Que simplemente estaba peleándome con las geminadas mientras jugaba con un led azul requisado en clase, y mis palabras terminadas en -í o -iello y demás cositas. Pensando también en cómo poner las luces en la ventana y que se vean desde la autovía, y si nevará. Así estaba y en esas comenzaron a llegar, en manada, los fantasmas. No habrá manera de quitárselos de encima, gruñía en la ducha. Un mensajito, un mail incendiario, un encontronazo por la calle, un recuerdo que da pinchazos en la punta del pie. Convivir con lo que se va y viene, recurrentemente. Con los errores, y algunos de los aciertos que tiene equivocarse. Pero así no hay manera de que sepa qué es alfonsí y qué vacilaciones del siglo quince. Es que mira que se me da fatal todo lo relacionado con las evoluciones lógicas, tan partidario de atajos y excepciones. Voy a quedarme con los aciertos de equivocarse y tirar recto para salir del bucle, ea.
Precisiones sobre la vida
LA vida depende de diversas cosas
En cierto sentido, esto no se discute
Pero siempre puede cambiarse de sentido
porque no hay nada más interesante que una discusión.
La vida es bella y grande.
Conlleva fases alternas
Con una regularidad que tiende al prodigio
Puesto que a una fase le sigue siempre otra
La vida está llena de interés.
Va, viene... como las cebras.
Puede ser que muramos
-Incluso es muy probable-
Pero sin embargo esto no cambia nada:
La vida depende de diversas cosas
Y en algunos aspectos, además,
Está unida a otros fenómenos
Todavía mal estudiados, mal conocidos,
Que no volveremos a tratar.
(Boris Vian, Cantinelas en jalea, Hiperión 2005)